Recuerdo en clase de lengua en 8º de EGB que en un ejercicio de redacción el Veloso va y relata la vida de Juan José Moreno Cuenca -el vaquilla- la pobre profa flipaba en colorines, pero claro habíamos mamado las pelis del Torete, esos Perros callejeros, el Pico, … como decía mi vieja “La realidad de la vida”.
En el barrio algo de eso había, la banda de Ritxar, la de Tinti, la del 2º Garaje, los macarras de la sala de juegos, que yo llamaba “el Bronx” y no había huevos para entrar. Eso estando curado de espantos, había pasado por tres selectos colegios -en aquel tiempo todavía Escuela Nacional- en mi infancia.
La secre del currelo es iraní y estudió en California, yo ya le dije un día. “Have you studied in California? Pues me in San Francisco”, efectivamente la Escuela de San Francisco estaba al lado de Las Cortes -La Palanca- antaño el barrio de las putas de Bilbao y allí pasamos el curso, con el Calleja -merchero- que le dió cuatro hostias al director que a la sazón se apellidaba Bravo -échale huevos- o el Pajarito que se puso en la puerta cuando estabamos en el patio y no había pelotas para volver a clase, la navaja de siete muelles que portaba era suficientemente disuasoria. Dos veces me intentaron pegar el palo en el patio. O el Gordito que nos esperaba a la salida, pa darnos de hostias hasta Bilbao la Vieja y eso siendo tres. La última vez que lo vi estaba muy chungo, carne de metadona.
Mi cuñao tenía un Simca 1200, era de Otxarkoaga, conoció a mi hermana en el “Garden” cuando pegaba “I will survive” the Gloria Gaynor, se hacía llamar Lorenzo y decía que estudiaba Medicina, en realidad se llama Florentino y es fontanero.
Años después algunos colegas estudiaron una carrera, otros no como el Txema inventor del “Todo a cien” o “Todo a dos gambas” para darle salida a lo que pillaba, el Txema tiene historias muy buenas con el señor Pitch, que le llamaba así porque en la serie Caída y auge de Reginald Perrin Reginald Perrin trabaja en la granja de cerdos del señor Pitch. O el Viru que se enroló en la marina y la última vez que supe de él estaba en el submarino Tonina de la Armada Española. En cualquier caso se nos ve de lejos, y cuando la socia nos deja salir de mambo, volvemos a casa en un pelas. Molan los Chunguitos y los Calis, y los Chichos cuando cantan la Historia de Juan Castillo. Como decía mi vieja “La realidad de la vida”.
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